jueves, abril 20, 2006

Los Gafapastas

El gafapasta se cría alrededor de universidades de letras, cines en versión original, festivales indie y la caja de la Fnac (los frikis son como la materia: no desaparecen, sólo se transforman en gafapastas...)

Son un fenómeno totalmente urbano que sólo consume y sólo habla de cultureta. No caen bien a casi nadie... ¡porque van de listos! ¿A quién le gusta esto?

- amigo: "¿cogemos esta peli? Tiene un oscar".
- gafapasta: "claaaro y coldplay tiene un grammy y no dejan de ser una mierda... ¿qué os pasa a "la gente de la calle" con los premios?"

Pero tampoco caen bien a los demás gafapastas, porque les parece que van más de listos que ellos. De hecho, cuando dos gafapastas se encuentran, empieza el duelo de "has visto", "has oído", "has leído"... ¡Sacaosla de una puta vez a ver quién la tiene más larga!

Análisis:

- la pesadilla gafapasta: vas al festimad y encuentras a un tipo con la misma camiseta que tú.
- el drama gafapasta: vas a un centro comercial y encuentras a un tipo con la misma camiseta que tú.
- la tragedia gafapasta: vas a un centro comercial y todo el mundo lleva la misma camiseta que tú.
- el suicidio gafapasta: vas al festimad y todo el mundo lleva la misma camiseta... menos tú.

(Extraído de Para tí que eres joven, de "El jueves")

Ya sabeis otra cosa que debería estar en el ranking de los menos mola, ¡¡las gafas de pasta y todo lo que ello conlleva!!

Oh Dios... creo que me voy a suicidar...

domingo, abril 16, 2006

V.O.S. Así me lo aprendí yo


En este periodo de festividad, he vuelto a poder saborear el placer de disfrutar de las películas en su versión original subtitulada. Muchos podran pensar que es un mero acto de comemierderia... pero sin ir mas lejos... Así me lo aprendí yo. Sin tener mas opciones en cierto momento de ver todas las peliculas en su versión original subtituladas.. el tan emblematico "Abogado..." de Robert de Niro no suena igual. Por eso me he tomado este periodo de 4 días para poder disfrutar en mi computadora de peliculas en su VOS... y ya lo hechaba de menos. Sin ir mas lejos despues de que la cadena Cuatro diera en tres viernes seguidos la trilogia de El Padrino, yo no tuve mas remedio... por que el mono me lo pedía de ver The Godfather, y aunque reconociendo que en su version subtitulada no pierde la escencia.. en su version original no tiene precio. No hay Marlon Brando como Vito Corleone comaprable con el original, lo doblen al español, al francés o al italiano. Sin ir más lejos... no hay clásico del anime como AKIRA, que suene mejor que en japonés.. aunque no te enrteres una mierda... jejejejje. Por eso.. y por trartarse de una pelicula oriental... que muchas veces ya he disfrutado.. decidi ir a visitar a mi buena amiga de V.O. S. " Así me lo aprendí yo", la cualdespues de recibirme muy cariñosamente me explíco.. que muchas veces no todo lo que dice es lo que le traducen... y es verdad. Hagan la prueba.. queridos amigos mios.. vean una pelicula en su versión doblada y original y se daran cuenta que muchas veces la traducción no es exacta y que traducen lo que les conviene o les interesa... lo mismo pasa con los títulos de las peliculas... A lo que yo llego a un simple conclusión... el doblaje es bueno..para esos tiempos en que no tienes ganas de leer los malditos subtitulos y recrearte completamente en la puesta en pantalla... pero una vez hecho esto.. es recomendable ver lapelicula en su versión original.. sedisfruta más y se descubren cosas nuevas e interesantes.... ASI ME LO APRENDI YO.

domingo, abril 09, 2006

No todos los koalas son de Australia


Es como pensar o asegurar que el cine es de origen americano. Pos no, es francés... como las tortillas francesas. Pero donde esté la tortilla española, que se quite lo francés, lo americano y todo lo demás. Ahora se preguntarán... que carajo quiero decir con esto?? Pos nada... solo que quería mencionar al cine, ya que de eso se trata... o no?? Ya una vez mencionado, puedo asegurar que no todos los koalas son de Australia. Por lo menos hay uno que no. Un servidor. Que tratará de contribuir con inolvidables experiencias de esta vida en la selva de concreto. Solo basta decir, para acabar con mi humilde presentación, que como indica el letrero, que és de PRECAUCIÓN, siempre hay un koala a 8 km de ti, como los cines (ya es la segunda vez que lo menciono). Muy pronto volverán a tener noticias de este koala al que llaman bUbA.

miércoles, abril 05, 2006

Top ten - Molan (seguda parte)

Hola, chicos: debido al éxito de la anterior lista, ahí van los diez más apestosos y - molones de la semana...

10. Lo metrosexual: Cremas para hombres, ropa italiana, lucir abdominales... ¡Puag! ¡Qué asco! Muchachos, lo metrosexual ya no se lleva. Estamos hasta la coronilla de esos tipejos que van por ahí dándoselas de seductores , que no toman cerveza, no fuman y que para encima, se las dan de eruditos en arte, gastronomía, entienden de vinos... Y , por si fuera poco, afirman comprender al sexo femenino.
Están completamente fuera de onda. Por lo visto, una nueva tendencia, lo "ubersexual", viene arrasando con fuerza. No tengo ni idea de qué es. Investigaré....

9. El "indie", los grupos españoles que cantan en inglés: Quién no ha seguido alguna vez a alguna banda nacional cuyo sonido es calcadito al de los Pixies, los Lemonheads... Y, para encima, cantan en inglés. Basta rascar un poco y detenerse a escuchar las letras para darse cuenta de que apestan. Qué fácil es rimar "beibi" con "meibi", amigos, pero currarse una letra en español que diga algo es bastante más complicado (creo que no hace falta ni poner ejemplos).
Lo peor de todo es que, en vez de reconocer que no tienen nada que decir, y que, simplemente, lo que les gusta es hacer ruido, estas bandas suelen afirmar en sus entrevistas, que cantan en inglés, porque sus influencias, los grupos que les gustan, son de origen anglosajón... Sin comentarios... La única justificación posible, en alguno de los casos, es la juventud e ingenuidad de los miembros de estas formaciones. Pero cuando ves a un tipo de treinta y pico años subido a un escenario cantando cosas como: "Chunait ai bi ol rait", uno no sabe qué pensar....

- 8. El mercado de Fuencarral: Está muy bien eso de la ropita, las chicas monas, ser diferente... Pero, amigos, ir de moderno por la vida es muy duro: para empezar, cuesta una pasta. Unos pantalones, en este lugar, rondan los 80 € de media. Desgraciadamente, uno no puede ir vestido por la calle de esta guisa (sólo con unos pantalones, quiero decir): hay que comprarse una camiseta de 60€, unas deportivas de 120€ y algún tipo de complemento como puede ser una pulsera, collar, ropa interior de esta que se ve por fuera, etc, etc...
Por si fuera poco, uno tiene que aprender un protocolo específico para ser aceptado en estos ambientes. Hay que caminar de una manera determinada, hacer unos gestos concretos que te identifiquen como un tipo molón, ensayar en casa una entonación guay y aprenderse un amplio léxico para estar en el "rollo".
¿Qué me decís de los niños de papá que montan un "showroom" (nueva denominación para el sustantivo "tienda" de toda la puta vida...) de Carhart, Custo, etc,etc...?

- 7. El Canto del Loco: El otro día conocí a un morito de estos que venden de eso pa fumar que no hay en los estancos, que presumía de ser proveedor habitual de Dani Martín, el insufrible, infame y deleznable vocalista de la formación madrileña. Decía él, muy orgulloso, que Dani le compraba cantidades industriales de material cada mes. Amigos, esto explica mucha cosas (sus declaraciones públicas, por ejemplo)... Le aconsejé, amistosamente, al morito que no fuera presumiendo por ahí de cosas como ésta, o, algún día, un desaprensivo acabaría dándole una paliza...

- 6. Salir por Chueca: La tradición popular urbana reza, muy segura de sí misma, que gay=buen gusto. ¡Gran engaño! La última vez que salí por Chueca, hace un mes y medio, aproximadamente, llegué a casa con los oídos destrozados: Camilo Sexto, Rafaela Carrá, La Unión... Lo peor es que no fue en un bar donde sufrimos estos atentados musicales, sino que la experiencia se fue repitendo de local en local, como si se tratara de una especie de "Noche de la marmota".
Para rematar la jugada, a última hora, dos tipos vinieron a tirarme los tejos de manera grosera y vil (no quiero ni reproducir lo que me dijeron). Yo, educadamente, les expliqué que era metrosexual y que, si querían hablar conmigo, lo hicieran en otros términos. Los dos fulanos se marcharon muy ofendidos, como si les hubiera hecho un terrible agravio... Uno de ellos, le dijo al otro: ¡Qué chico más guapo! ¡Qué pena que vaya tan borracho! ... A punto estuve de liarme a hostias...

- 5. La ropa customizada: ¿Os imagináis que, después de gastarnos 400 € en un modelito, en el mercado de Fuencarral, se nos ocurriese llegar a casa y descojonarlo con ayuda de tijeras, hilo y aguja? Pues eso, exactamente, es la customización (anglicismo perruno donde los haya, por otra parte...).

- 4. Chill-out: Otro palabro importado de nuestros amigos ingleses. El "chill-out", como concepto, nació en las enormes raves que se celebraron en el Reino Unido a principios de los 90. Se trataba de salas acondicionadas con sofás, sillas, etc, para descansar un ratito de tanto "chumba-chumba" y recuperarse antes de irse a casa, o bien, de volver a la carga... Los djs pinchaban allí música de muchos estilos, eso sí con la premisa de que fuera relajante.
Años después, el término musical se restringió a un cierto tipo de electrónica fusionada con elementos de mestizaje. Fue especialmente difundida por "El café del Mar", en una serie de recopilaciones que acabaron convirtiéndose en la principal baza del moderno trasnochado y cuatro años por detrás de las tendencias verdaderamente en voga. Si querías epatar a tus nuevos amigos "guays", lo mejor que podías hacer era grabarte un par de discos de éstos, comprar unas alfombras de tres al cuarto, unas velitas, un par de puffs para sentarse en el suelo, y montártelo en el salón de tu propia casa...
También eran adecuados estos discos a la hora de llevarse a la piltra a algún ligue de una noche... Una velita, el disco del Café del Mar que te regaló tu prima en Navidad, un porrillo y a la faena....
Afortunadamente, hubo gente astuta que supo bajarse del carro a tiempo. Ya lo advirtió el grupo madrileño "Ellos", en una de sus canciones: "El chill-out está muy out". Pues eso...

- 3. El mestizaje: Termino perruno e inadecuado que hace referencia a una serie de grupos crecidos a la sombra de fantásticas bandas como los desaparecidos "Mano Negra" y el talentoso (y a veces oportunista) Manu Chao. Los parámetros a seguir son sencillos: un estilo musical que entremezcla reggae, rock guitarrero, ska, pop, etc, etc, llegando inevitablemente al pastiche. Letras buenrollistas y pachangeras en el mejor de los casos. De carácter social y forzadamente revolucionario en el peor. Hay algunos que se atreven hasta con el "flamenco-chill" (buff, qué miedo...). Como siempre, el capitalismo más feroz llegó a tiempo y absorvió este fenómeno para regurgitarlo en forma de productos como el de la extremeña Bebe. Escuché el disco dos veces en un viaje Murcia Madrid y a punto estuve de tirarme por la ventana (simple, infantil y chabacano). El estilo de vida también está determinado: de nuevo, tatuajes, piercings y cazalla calimochera...

- 2. Leer Rock De Lux: La revista musical más prestigiosa del país se convierte en manual del moderno de primera línea. Sin embargo, ser tan cool acaba llevándoles en ocasiones a la autoparodia. Su descarada inclinación hacia el "Diseni" y la modernidad barcelonesa nos hace ponerlos en la lista, sin más contemplaciones...


- 1. El país de las Tentaciones: siguen atentando contra la inteligencia pública juvenil, semanalmente. Se lo merecen....


Hasta pronto...

lunes, abril 03, 2006

PERSONAJES QUE NOS TRAUMATIZARON: QUIQUE (VERANO AZUL)

Chicos, os paso este texto encontrado en Internet. No tiene desperdicio.


"A lo largo de la historia de la televisión, en multitud de series, programas o películas nos encontramos con una gran variedad de personajes. Con unos, nos identificamos, con otros nos reímos, de otros nadie se acuerda, y por último hay una pequeña parte de ellos que nos marcan de por vida. En ese apartado podríamos incluir al barón Ashler, a Falconeti o a Fernando Esteso presentando La ruleta de la fortuna. Pero hay un personaje, que debido a la sobreexposición que TVE nos ha sometido con la serie a la que pertenece, que nos ha traumatizado especialmente. Me refiero a Quique (Gerardo Garrido), de Verano Azul.

Recordemos, aunque no hace falta, de cuál era el argumento de "Verano Azul". En un pueblo malagueño veranean una serie de familias, cuyos hijos forman una pandilla que a su vez encuentra en el viejo pescador Chanquete y la pintora "loca" Julia sus padres ficticios. En el grupo los hay de todas las edades, condición social y sexo: Javi, chulito niño pijo, Pancho chulito niño pobre, Bea "la guapa" y Desi "la fea", de padres separados, Quique (ahora hablaremos de él), todos de la misma edad, más o menos. Más pequeños Tito, hermano de Bea, y el Piraña, Manolito, el gordito que bien podía haber salido en Los Goonies.



Digamos que todos estos personajes estaban bien perfilados, tenían su papel asignado e incluso gozaron (menos los más pequeños) de un capítulo propio. Unos impulsivos, otros bonachones, presumidas unas, resignadas otras... Todos menos uno: Quique. ¿Cómo diablos era Quique? ¿Qué pintaba en la serie? Era el típico personaje comodín, que servía para hacer bulto, que en las situaciones comprometidas siempre huía. ¿Era cobarde? Tal vez, pero no sólo. También él, sin venir a cuento pronuncia algunas de las frases míticas de la serie. El misterio del papel de Quique en Verano Azul todavía hoy permanece oculto, al igual que otros hechos de similar magnitud, tales como ¿quién mató a Kennedy? o ¿Qué rayos era Don Pimpón? Centrémonos en el enigma que nos ocupa.

Quique no sabe bucear


Empecemos desde el principio. Si os acordáis, en el primer capítulo ("El encuentro"), en el que la pandilla conoce a Julia y a Pancho, que es del pueblo, los chicos van al puerto donde encuentran pescando al joven de la lechería. Pues bien, a Bea no se le ocurre otra cosa que dejar caer su pulsera, esa tan importante, al mar. Ni corto ni perezoso, Javi (SuperJavi) se lanza al agua para encontrarla. Enseguida, se suma a la búsqueda Pancho, en un duelo que no tendrá fin hasta que termine la serie y todos salvo Pancho se marchen de Nerja. ¿Y por qué no se tira Quique? Estaba allí, está sano, e incluso tenía más sentido que se tirara al mar que Pancho, que no conocía de nada a Bea. Es más, Tito llega a decirle "Ahora tú, Quique". Atención a la respuesta de Quique: "Es que yo no se bucear". ¿Cómo que no sabe bucear? ¿Qué tipo de respuesta es esa?


Sigamos. Otro momento cumbre de la serie: un cantante de moda, Bruno, (el Bisbal de aquellos días) va a dar un concierto al pueblo y decide rodar un video-clip en cala chica, subido encima de una roca. En un momento del rodaje el cantante se cae al agua y cómo este no sabía nadar, los tres chicos: Javi, Pancho y Quique, que estaban allí, van a salvarle. Pero ¡oh milagro!, al final sólo acuden a ayudar a Bruno, Pancho y Javi. ¿Por qué? Respuesta de Quique: "Es que me ha dado un calambre". Pero bueno, ¿Se esconde un anciano bajo la apariencia sosa del joven Quique?

Imitando a Bruno. Unos tanto y otros tan poco.



El padre de Quique

Como dije, a todos los chavales les corresponde un capítulo propio. Ejemplo de ello serían "La bofetada" (Javi), "Pancho Panza" (Pancho) o "El visitante" (Desi). Quique también tuvo el suyo, aunque hay que decir que se trata más bien del capítulo de "El padre de Quique". Es aquel en el que el autoritario padre del joven decide hablar más con su hijo y trata de participar en los juegos de la pandilla, persiguiéndola por todo el pueblo. Ni que decir tiene que todos pasan de él, sobre todo su hijo. Sin embargo, en este capítulo conocemos algo más a ese gran desconocido, Quique. De esta manera, su madre, limpiando en su habitación encuentra una carta que iba destinada a un amigo en la que utiliza un lenguaje incomprensible (que además no vuelve a utilizar en toda la serie, cosas de Quique), se trata de expresiones del tipo "demasié para mi body" ó "he conocido a una chica que está de vicio". También descubrimos algunos de los problemas existenciales de Quique, un chico que siempre va con un polo a rayas negras y rojas (como Freddie Krueger) y que habla poco. Transcribo un diálogo fundamental entre padre e hijo:
-"Quique, ¿por qué estás así, es porque no te compro la moto?
- Es por eso y por otras cosas. Los jóvenes tenemos problemas, algunos más graves que los vuestros".

No es textual (imposible copiar a Quique) pero nos da una idea de la inquietud del joven muchacho.

En ese capítulo además sorprendemos al chaval leyendo El principito de Saint-Exúpery, prestado por Julia claro, en la que reproduce la famosa pregunta de "¿Qué ves? Un sombrero. No, es una serpiente que se ha comido a un elefante". Quique en plan intelectual... ¿desde cuándo? Más allá de ese capítulo no se verá al joven leyendo ni un Don Miki.

Quique y el sexo opuesto

Otra de las razones por las que pensamos en la indefinición de Quique es porque no se le tiene en cuenta ni para ligar. En el capítulo dedicado a Desi, la "fea", ésta se resigna porque Pancho y Javi van detrás de Bea, que en ella nadie se fija. ¿Y Quique, no cuenta???? La chica de las gafas ni siquiera le nombra. De hecho, en el capítulo "Las botellas", en el que Bea recibe mensajes de un desconocido, nadie piensa en él. Por su parte, el propio Quique no está interesado en Bea, pero tampoco en Desi. ¿Ninguna de ellas es "demasié para su body"? (Nota de Viru: creo que Quique era gay y estaba enamorado de Javi, gran chulazo de la serie).

En general, Quique es el pelotilla de Javi (siempre es él el que va a buscar a Javi a su casa), tiene poca personalidad y es algo cobarde. Recordemos el capítulo de "La navaja" en el que unos gamberros destrozan una cabina ante los ojos del joven, que se queda petrificado, sin decir o hacer nada. Al final estos le dan el auricular roto, y una señora al creerle amigo de los vándalos, empieza a pegarle. El pobre huye, claro.



A pesar de su papel de segundón, noble y bonachón, pero soso, algunas de las frases míticas corresponden a Quique. Como muestra un botón: cuando han rescatado a Bruno, el cantante, del agua, que por cierto casi se ahoga, el joven del polo a rayas dice: "Mira, ya no se parece al de los posters". Reflexión profunda ésta que alude a la caída del mito de plástico, ídolo musical de pies de barro, toda una metáfora de Operación Triunfo (Salvo Juan, vale).


Quique nunca está en primera línea. Cuando la pandilla llega a la cueva del gato verde, sólo Pancho y Javi se atreven a entrar en ella. Eso sí, Quique será el encargado de pedir ayuda junto a Desi a la Guardia Civil, cuando Pancho quede atrapado dentro. Sin embargo el pobre no sirve ni para eso. De vuelta en coche no sabe indicar a la Benemérita dónde se encuentra la famosa cueva. En otras ocasiones ni siquiera se sabe dónde está Quique, desaparece sin que ninguna excusa le cubra, pero tampoco se le echa de menos. Sólo en el capítulo de "A lo mejor" plantó cara a sus padres, negándose a hablarles, animado esta vez por sus compañeros. Sin embargo, como era de esperar, se rajó pronto.



Pocos datos más se conocen de Quique. Se sabe que tiene una hermana pequeña (sale en el capítulo de "A lo mejor"), que a veces fuma (emulando a Javi, por supuesto) y que no le importa volver a ver una película si le invitan ("La bofetada"). Esto da una idea de los pocos fondos del joven. Físicamente es anodino todo él, algo gordo pero sin llegar a destacar como El Piraña, y la chica a la que más se acerca es Desi, tal vez por resignación, aunque tampoco va detrás de ella: cuando a Desi le regalan la moto, éste le pide dar una vuelta; además es frecuente verle dando "ahogadillas" a la chica de las gafas cuando nadie le mira.

El futuro de Quique

De todo el grupo de chavales, pocos acabaron de actores. Tito (Miguel Joven) y Piraña (Miguel Angel Valero) hicieron alguna película de niños: Padre no hay más que dos, Chispita y sus gorilas. Además, el Piraña salía Buenas noches señor Monstruo y en La bola de cristal. Poco después el comilón ganó un campeonato de ping pong y estudió empresariales o algo así. Tito se casó hace poco.

Sólo Javi (Juan José Artero) siguió en la profesión, realizando más o menos el mismo papel, el de chulito: en este caso, de policía en El comisario. A los otros se les ha visto a veces en programas tributo a Verano Azul. Pancho (José Luis Fernández) y Javi incluso se atrevieron a cantar tras acabar la serie, con un dúo al que llamaron "Pancho y Javi". De Quique, nunca más se supo, claro. Su trayectoria posterior a la serie de Nerja es tan oscura como su papel en la misma. Desde aquí su merecido tributo, porque nadie, ni siquiera Mercero, se lo tomó nunca demasiado en serio."

viernes, marzo 31, 2006

GG69

No tenía que haber mirado al frente. Sabía que estaba allí, la notaba. Pero lo hice, y me estaba mirando. Poco, pero me miraba, igual que yo a ella, poco. Estando ella sentada no me percaté, pero al levantarse mis pupilas se dilataron y mi boca quiso exclamar un: oh!, válgame cristo bendito, qué tetas! Pero lo impedí, y tan sólo quedé con la boca abierta mirando ese desafío a la gravedad. Y ella no me gustaba, oiga, no, no, no me gustaba... lo digo de veras, incluso podría afirmar que era fea si alguien me presiona. Pero tampoco era importante, teniendo chicha para rellenar ese peto. Curiosamente, se bajó en el mismo sitio que yo. Y, algo precavido, salí tras ella, no en seguimiento, sino porque simplemente era mi camino. En eso que me fijo en su mochila, que la llevaba a la espalda, si no, seguro que ni de coña me doy cuenta. Pues bien, en esa mochila, lo juro, llevaba un vibrador. Doy mi palabra de que la forma que abultaba la mochila era la misma que la de un consolador femenino -y no es que haya visto muchos, pero los conozco...- Mi mente así recostruyó la forma. Puede ser que no, que no llevara ningún cacharro para el sexo, pero ya mi cabeza estaba en ese mundo que aflora en primavera, el mundo de la pasión desenfrenada y el querer polinizar. Y ya con esas, el cachondeo no paraba. Mi sonrisilla delataba que nada bueno tenía en mente. Y no, incluso la música que escuchaba era susceptible del tema. JJ72 era lo que sonaba en mi mp3. Y claro, ágil me vino, si se hubieran llamado GG69 habría sido más gracioso. De tal forma iba yo por la calle, disfrutando de la lindeza de las mujeres y su capacidad para convertirse en musas. Y así llegué al trabajo.

Malditos chuchos

La gente sigue el dictado de las modas como si fuesen un mandato divino. Que está de modo tener perro, pues a comprarse un perro, que dentro de dos años se ponen de moda los koalas, pues venga... Pero está claro: ahora la moda es tener un chucho y la gente se pega por comprar uno ¡Y a qué precios! Hace falta ser esnob, porque no me digáis que pagar trescientas mil pelas para tirarte quince años recogiendo cagadas en los parques no es el colmo del esnobismo. En fin... A ver cuándo se pone de moda tener un caracol y vamos todos por la calle limpiándoles las babas con la lengua.

Suelen decir: es que un perro hace compañía. Ya, una radio también y no se mea por la calle. Ni otras cosas peores, porque, hay que ver cómo está el barrio de cagadas. A esa gente que deja las cacas por ahí, había que ponerle una multa de cien euros, que digo, de cien mil euros. porque luego a ti te entra un apretón un día, te paras a mear en una esquina, y te puede caer un puro que no veas...
Perros sí, tu no. Y es que mucha de esa gente que tiene perros, que van de amigos de los animales, son unos discriminadores y unos racistas. Ellos lo niegan: “No, si a mí me da igual un Yorkshire que una puta mierda de chucho ratonero”, pero se les ve venir. Tener un animal con pedigrí marca la diferencia de clase. Tener un chucho ratonero o un Yorkshire equivaldría a conducir un Seat Panda o un BMW. El otro día me llegó un tío y me dijo: “Fíjate qué perro traigo, qué pelo tiene, qué planta. además es de buena familia...”... Oyendo esto, no sabía muy bien si quería vendérmelo o que me casara con él. Rechacé la oferta amablemente, pero él siguió insistiendo: que si su abuelo ganó un concurso de pedigrí, que si tal y cual... Hasta que me puse serio y le dije: “¡Que no, hombre, que no me caso con él, degenerado!....¡Yo ya tengo a mi cabra!”.

Luego, está la gente que se aburre y se dedica a ponerles ropa: abrigos, gorritos (tienen que pasar un calor los pobres animales). Ponerle un gorro a un perro viene a ser lo mismo que ponerle unas gafas de sol a un murciélago: te puede parecer que queda muy guay, pero estás haciendo el gilipollas. Otra gente los presenta a concursos (creo que ahora van a hacer uno para los dueños: A ver quién recoge más cagadas en un minuto, o algo así); también hay peña que se dedica a inventar refranes de perros: “El perro es el reflejo del amo”, “perro ladrador poco mordedor”... Ése es mi preferido: estaría bonito que el perro del vecino, después de tocar los cojones toda la noche, llegara y te arrancase un brazo...

Pero el colmo de los colmos es la conducta lasciva y depravada de estos animales. Desde que me echo desodorante, se me tiran encima todos los perros del barrio. Cada vez que llego al portal, el chucho del vecino se me engancha a la pierna (¡y venga,zasca, zasca , dale!). Encima, el vecinito se empieza a reír. Tú vas y le dices: “Éste perro mucha raza, mucho pedigrí, pero te ha salido maricón perdido”. Y él continúa riéndose, hasta que te quemas y saltas: “Sí, tu ríe, pero el perro es el reflejo del amo”.

Lo que tenían que hacer es caparlos a todos. Pero, claro, este tipo de cosas no se pueden contar por ahí alegremente, porque te llega la vecina, que es de estas ecologistas, y te salta: “¿A ti te gustaría que te caparan?”. “Pues claro que no, pero yo no me engancho a tu pierna como un mandril en celo... Ni subo las escaleras ladrando, ni me meo en el portal, ni araño tu puerta por las noches (bueno, a lo mejor algún sábado de madrugada)...”.

Y, luego, como somos todos muy modernos, los llevamos a casa de nuestros amigos como si tal cosa, los metemos en los bares... Es algo que odio: tengo que aguantar que la gente traiga a sus perros a casa y lo dejen todo lleno de pelos, pero luego a ellos no les parece bien que lleve mi culebra a la suya. Si sólo cambia de piel cada tres meses... Y la pobre no mete ni un ruido. Ya se pondrán de moda y querréis venir el domingo con ella, a jugar al frisbi.

Antes la cosa era diferente: los perros estaban bien educados. Tú lanzabas un hueso al aire, y el animal salía corriendo a por él. Ahora como no le tires un chuletón no se mueve ni del sitio. Un perro es igual que un niño. Si les das demasiado se malcrían. Le sacas de paseo, les compras un collar nuevo cada mes, le das de comer filetitos, le dejas salir solo al parque, y un día, en cuanto crece un poco, te descuidas y te levanta la mano... Además se están volviendo unos pijoteros: sólo te hacen caso si les hablas en inglés.

Hay gente que se compra los perros para ligar... Con lo que te cuesta el perro te puedes hacerte la cirugía estética, o comprarte cinco cabras. Un amigo mío se agenció una perrita para ver si conseguía comerse algo. Sigue igual que siempre, a dos velas: eso sí, la perra está de cinco meses. Yo le digo: “Déjala en un bar de carretera”, pero él me contesta: “¿A ti te gustaría que te dejasen en un bar de carretera?”. “Hombre, si tiene luces rojas...”. Pero, nada, no entra en razón.
Estamos influenciados por la publicidad, por las modas, por el ecologismo barato: un perro es un animal hecho para la vida de campo, para dormir al aire libre, para comer los despojos de las comidas. Perra vida, sí, pero no peor que la que lleva encerrado entre cuatro paredes, saliendo a mear una vez al día, perdiendo la dignidad por un chuletón de buey y un abrigo de marca; pareciéndose cada vez más a un dueño que, aunque no se restriegue a nuestra pierna en un ataque de lascivia, no deja nunca de darnos por el culo.

FÁBULA FABULOSA

Venía pensando en los cocodrilos... ¿por qué son verdes o grises? Serían azules si vivieran en el mar, pero no, viven en los ríos, y casi todos son verdes o grises; al igual que los monos son negros o marrones, como la corteza de los árboles más comunes. No, no cuentan los manguilontrones, de corteza amarilla azulada. Y también he estado pensando en nuestra nariz: ¿por qué tenemos dos agujeros en lugar de uno? Pero he pensado poco, era evidente, para que durante los refriados podamos respirar. Siempre que te constipas, se obstruye una fosa nasal. Nunca las dos. Siempre una, y cuando ésta se desatora, notas que la otra comienza a llenarse mocos y empieza a emitir un sonidillo angustioso hasta que se tapona del todo. Pero he querido pensar más, porque era una conclusión simple. Y claro, te das cuenta de que cuando se te tapona un lado de la nariz, no usas el otro para respirar, ya que lo haces por la boca. Así que no tiene mucho sentido tener dos agujeros en la nariz. He seguido pensando, pero no he llegado a una respuesta clara. Quizá por la simetría. Quizá por aquello de entretenerte más sacándote los mocos... ni idea, lo he dejado. Y en eso que he visto un cocodrilo azul. Extrañóme. Salía de un respiradero del metro. Me he acordado de Nueva York y su leyenda de los caimanes en las alcantarillas. Y entre los recuerdos, le he perdido la vista. Me hubiera gustado preguntarle por qué era azul, más aún si en Madrid no hay mar. Y no creo que los cocodrilos viajen. Los perros sí, pero siempre con dueño si van en autobú, en tren, en barco o en avión. Porque lo perros andando llegan muy lejos, ellos solos. Pero no saben comprar billetes de viaje. Por eso siempre les piden a sus dueños que los acompañen. No os engañéis, son las personas las que acompañan a los perros y no los perros los que acompañan a las personas. Yo una vez vi un perro andando, es decir, viajando. Bueno, no sé si viajaba. El caso es que iba por el andén, con una mochila. Era un doberman con rabo. Son muy raros de ver, los doberman con rabo. Se lo cortan desde pequeños porque podrían ser confundidos con el dinosaurio dobermanarus, que vivió hace millones de años en la Tierra, hasta que se fueron, porque llegaron los humanos muy chulos ellos, diciendo... to esto es mío, y esto, y eso... y to, to es mío. Así que se agobiaron y se marcharon a otro planeta. Porque tenían naves hiperespaciales con las que podían llegar a cualquier estrella. Ahora se conoce que viven en varias de ellas, apaciblemente, comiendo árboles y comiéndose entre ellos. Pero sin mal rollo. Primero te avisan: oye, que te voy a comer... ah, bueno, vale... pero espérate que juega el Real Diplodontoculis esta noche, y es de la Champion League. Entonces le dice el otro: vale, vale, pues si eso mejor te como mañana. Y así son, muy considerados. Y es que los dinosaurios siempre han sido más listos que los peces. Que sí, que ser pez está muy bien, pero todo el día ahí en el agua... eso no puede ser bueno. Algo más listos son las focas y las nutrias, que están ahí ahí, ahora en el agua, ahora en la tierra. Yo lo he pensado esto también. Lo de vivir en el agua toda la vida. Y, hombre, así de primeras no está mal, porque es como la piscina o la playa, ahí con tus olas, haciéndote el muerto... con la colchoneta... pero si te pones a pensarlo bien, con profundidad... no es bueno. Porque después de un día de piscina o de playa acabo destrozado. Pues imagínate una vida entera... no se puede. Y así he llegado a mi casa.

miércoles, marzo 29, 2006

YO SOLITO

He decidido descofiar con celosía de la gente. He decidio no depender de nadie. Es una pretensión. Quizá imposible. Recurriré a la compañía en situaciones que así lo requieran. No hace falta que las enumere. Las sabemos.

Es una manera de responder a todos los despropósitos emocionales de los humanos. En casi veintisiete años he notado aprecio, y no cariño -excluyendo a familia directa-. Me he percatado del egoísmo que impulsa el aire y noquea mentes. Te necesito, te quiero. Inseparables locucioces. ¿Para cuándo un te quiero, solo, aislado, único...?

Eres bueno, así que te necesito... lo cual me lleva a quererte. Es lo que arraiga. Puede que la sucesión se dé a la inversa: te quiero, por lo que ahora te necesito, así que creeré que eres bueno. Demasiado forzado.

He decidido confiar en mí. He decidido depender de mí; llenarme de pletóricos esfuerzos comprensivos. Cultivar el alma, mi alma, obviando las influencias externas -perversas, con frecuencia-. Recurriré a la extradiégesis si yo así lo preveo...

...consciente...

Experiencias con el celuloide

Experiencias con el celuloide

Seguimos hablando de "dos" y sus circunstancias....

Llamando a figurantes o cuidando de ellos en rodajes me han pasado cosas muy curiosas, pero la última de ellas se produjo en el rodaje de esta nuestra película.

17.00 h aprox. frikifilm y sus figurantes (unos jovencitos que hacían de raperos junto a dos amigas que habían venido de torrelavega a pasar el fin de semana a madrid y que llegaron dos horas tarde porque se les rompió el gps del coche) tomaban el sol como lagartos en uno de los bancos (no era atrezzo, sino decoración) mientras esperaban a que los llamaran para la próxima secuencia .

En un momento dado el rapero más pijo (con los ojos más azules, más educado y menos macarra) empezó a hablar de que sus padres eran de la misma provincia que yo y su madre del mismo pueblo que yo.

Entonces, le presté más atención aun cuando pregunté el apellido de su madre, que resultó ser el mismo que el mío. Ahí ya fue cuando nos mosqueamos los dos y él cogió su móvil y llamó a su madre, acto seguido yo llamé a mi padre. Según nuestros progenitores no teníamos relación familiar, pero ya fuera por nuestras propias ganas de ser familia, porque nos caímos bien o porque los rodajes tienen esa magia que une a lo que tiene discretos puntos en común, empezamos a llamarnos primos y nos intercambiamos los teléfonos para seguir hablando de nuestro parentesco ficticio o, en el fondo, querido.

Un beso de celuloide

Experiencias con el celuloide

Experiencias con el celuloide